Platenses de todas las edades junto a Asterix
El héroe del comic francés, protagonista de una muestra en la Alianza

Asterix, el pequeño héroe galo que defiende a su aldea del imperio romano y acaso el mayor exponente del comic francés, no parece haber perdido vigencia pese al casi medio siglo trascurrido desde sus primeras ediciones. Una muestra que lo tiene por protagonista convocó ayer en La Plata a decenas de admiradores de todas las edades que se reunieron para homenajearlo en el Día de la Historieta.
Organizada por la Alianza Francesa para promover el intercambio cultural entre Argentina y Francia, la muestra abarca distintas ediciones del comic y una treintena de ilustraciones realizadas por historietistas argentinos en homenaje al héroe galo y sus creadores.
Prueba de la masividad de lectores conquistados por Asterix, un nutrido público de chicos y adultos asistió durante la inauguración de la muestra a una charla del historietista Leonardo Batic sobre la trascendencia de este comic, y participó además de la proyección de “Los trabajos de Asterix”, una de las cuatro versiones cinematográficas realizadas sobre el personaje y su mundo.
Emblema de la cultura popular francesa, Asterix nació hacia fines de la década del cincuenta cuando el editor Francois Clauteaux, cansado de que sus hijos leyeran sólo historietas americanas, le encargó al guionista René Goscinny y el ilustrador Albert Uderzo un comic con personajes franceses.
El resultado de ese encargo fue una historieta admirada desde hace
casi cincuenta años por varias generaciones de lectores en decenas de idiomas, y que logró trascender al mero objeto de entretenimiento para convertirse en una parodia de la política francesa y la historia europea.
La saga de Asterix, narrada a través de poco más de treinta
capítulos, cuenta la historia de una aldea gala en plena expansión del imperio romano y las desventuras de sus pobladores por defender su forma de vida campechana gracias a una poción mágica que les brinda fuerza sobrenatural.
De ahí que no pocos críticos consideran a Asterix casi un manifiesto en rechazo al progreso tecnológico que transformó a Francia durante el período conocido como los “Trente Glorieuses”, las tres décadas de crecimiento económico e industrialización trascurridas entre 1945 y 1974.
(Más acá)