Los juicios por mala praxis ahora son contra abogados
Cada vez hay más demandas por errores o mal desempeño profesional. Datos e historias
En marzo pasado, y después de un largo proceso, la Cámara Civil porteña condenó a un abogado a indemnizar con $20 mil pesos a un matrimonio a quien tenía como cliente, luego de comprobar que su mal desempeño profesional les hizo perder la chance de iniciar una demanda contra quien atropelló y mató a su hijo de 19 años, en un accidente de tránsito.
El abogado condenado dejó vencer, por negligencia o por descuido, el plazo prescriptivo de dos años contado desde la fecha del siniestro para promover el reclamo. Los camaristas subrayaron en su fallo que su responsabilidad en la extinción de la acción civil, con un objeto indemnizatorio, resultaba “incuestionable”.
Fallos como el de la Cámara porteña son cada vez más comunes, como consecuencia de una tendencia que va en aumento y que genera polémica y debate en el ámbito profesional: las demandas contra abogados por mala praxis o mal desempeño.
Aunque hasta ahora parecía un fenómeno ligado estrictamente al mundo de la medicina, los abogados se enfrentan cada vez con más frecuencia a planteos y reclamos por parte de sus clientes ante la detección de una acción -o en su caso, inacción- que pueda haber perjudicado sus intereses.
Quienes trabajan a diario con este tipo de cuestiones detallan que los motivos que más frecuentemente disparan demandas por mala praxis están ligados a fallas en los escritos, a ausencias en audiencias y a desatenciones y descuidos que generan vencimiento en plazos y caducidad de instancias.
Y aseguran que detrás del fenómeno aparece un cambio en la actitud de quienes contratan servicios profesionales. “Hay menos confianza y más información, una combinación que hace que los clientes cada vez más se acerquen a consultar”, explican desde uno de los pocos estudios jurídicos en el país que se dedica a patrocinar demandas por mala praxis jurídica.
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