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¿Segundo o tercero?

And now, the end is near;
and so I face the final curtain…

Cuando llegué a casa del diario, cerca de las tres y media de la mañana, tenía cuatro ventanas titilando en naranja en mi monitor. “Estas? sabés algo?” “Se sabe algo de LP??” “Che, sabés cómo salió en la la plata?”. La mejor era de alguien que ya estaba más informado: “Turco segundo o tercero?? JA”. A esa altura, el amigo iba, por décimas, atrás de PB y ON. La micropolítica platense se divertía en esos devaneos de resaca electoral en una madrugada del lunes llena de insomnes.

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100% lucha!

En un esfuerzo económico sin precedentes en el ámbito del periodismo gonzo platense, Teléfono desde Estambul logró juntar viáticos y enviar a un cronista al suceso deportivo más importante que vivió La Plata en los últimos tiempos: la llegada el microestadio de Atenas de los gladiadores de 100% LUCHA.La tarea recayó en el joven cronista GG, que cubrió el evento munido de anotador, lapicera, gorro con visera, zapatillas deportivas y algunos estupefacientes en el bolsillo delantero de su jean.

Tarde de calor y euforia en La Plata. El día invitaba a tirarse al sol, pero 100 % Lucha se presentaba en el club Atenas y era una ocasión para no desaprovechar. Pasadas las 16, unos minutos después de lo estipulado y en medio de un microestadio atiborrado de niños, comenzó la acción al son de un marchoso y frenético tema musical.

Eduardo Husni dio la bienvenida. Osvaldo Principi informó que la cosa
arrancaba mal: el detestable escocés Mc Floyd junto a 30 de sus compatriotas habían interceptado a Leo Montero en Plaza Rocha y lo mantenían atado a una palmera. “Seguridad!!! ¿Dónde está el Ministro?” reclamó Principi. El dato no es menor: el día anterior, tres oficiales de policía habían sido asesinados en las afueras de la Ciudad.

Pero los chicos no estaban para captar sutilezas. Esperaban exultantes el inicio de las luchas. Al fin y al cabo, se anunciaba que la batalla final sería entre el nacido en Aberdeen y el crédito de Villa Urquiza, Vicente Viloni, por lo que la paliza a Mc Floyd (y la libertad de Montero) estaban prácticamente garantizadas.

Tras la presentación correspondiente llegó el jurado: tres perfectos desconocidos acompañados por EL MAS GRANDE, es decir,  Rubén “Ancho” Peucelle. Los que lo conocen, saben todo lo que significa el Ancho. Los que no lo conocen… bueno, muchachos, no sé dónde estuvieron los últimos 30 años.

Luego de este pequeño momento emotivo (para mí, al menos) vino la primera pelea. La Masa, el actual campeón, contra “Delivery Boy”. Este último, llamado en realidad Braian Sanchez, es un “ejemplo para todos: tiene ocho hermanos, estudia y trabaja para mantener a su familia”. Igual, por más que le enseñó en varios momentos “cómo se pelea en Mar del Plata”, no pudo contra el campeón nacido en Costa Rica, poseedor
de una de las espaldas más grandes que haya pasado por la ciudad.

Después peleó el ghanés, platense por adopción, Musambe Tutu. “No le vamos a preguntar si es hincha de Estudiantes o Gimnasia”, se excusó Principi. Si me preguntan a mí, por la brillante sonrisa del peleador en el momento de escuchar nombrar al lobo, no cuesta imaginar al negro alentando con la casaca tripera. El africano se hizo cargo del Teniente Steve Murphy, un desertor del ejército norteamericano que llegó acompañado por dos simpáticas soldados.

Después se enfrentaron el gigantesco Gorutta Jones (el luchador de
hielo), y el brasilero Dorival Santos Dhoeiro, experto en el arte de la capoeira y un verdadero atleta. El bahiano llegó acompañado por su asqueroso representante, Milton Platao, quien, enfundado en un traje blanco, se burló del público. Fue un empate con sabor a poco.

Luego llegó el turno de la pelea “a la australiana” o doble. Los buenos estuvieron representados por Hip Hop Man, un breaker de la reputa madre, y Fabrizzio Delmonico, modelo italiano por el que mueren las mujeres. Lamentablemente, no pudieron con el misionero Tortícolis y La Mosca, de una agilidad exacerbada.

Y fue el momento de la lucha final. Mc Floy se subió al ring, se levantó la pollera y mostró al público su ropa interior con una bandera de Escocia. Pero el rock and roll comenzó a sonar y de la mano de “Back in Black” apareció Vicente Viloni subido a su Harley para el delirio del piberío.

Luego de una extensa sesión de aplausos comenzó la épica batalla. Se dieron de lo lindo, se partieron en la cabeza sillas y tachos (algo que también hicieron algunos de los peleadores anteriores), se enmarañaron y mezclaron en la platea mientras cientos de niños se abalanzaban para tocarle la melena dorada a Viloni.

Finalmente se hizo justicia: el pelilargo se llevó la victoria y la copa “Ciudad de La Plata”. Mientras Principi anunciaba que le avisaban por línea privada que Leo Montero había sido liberado y que los escoceses se retiraban de plaza Rocha, Viloni se subió a las cuerdas de uno de los rincones del ring y alzó la copa. Todo, mientras sonaba “Can I play with madness” de Iron Maiden. No lloré por que no pude.

El Gato, bomba sanitaria

En Ringuelet, El Gato ya es una grave amenaza sanitaria

Una oleada de casos de chicos con afecciones dispara la reacción de los vecinos

Primero fueron unas manchas blancas y redondas en los brazos, similares a las que les habían aparecido a otros chicos de la cuadra, que picaban y dejaban profundas marcas. Después, surgieron los dolores de panza y, más tarde, los parásitos. A los pocos meses, se manifestaron los primeros síntomas de la bronquiolitis, la respiración sibilante y la tos continua y poderosa.

La vida de Mariel Morgante (36) estuvo marcada en el último tiempo por los problemas de salud de su hijo más chico, de seis años, quien presenta los mismos síntomas que mostraban, cuando eran chicos, sus otros hijos, dos gemelos que hoy tienen 16. “Cada dos por tres está con broncoespasmos y no puede respirar. Ahora se le declaró asma, igual que a mí. Pero también está el tema de los parásitos y la gastroenteritis”, enumera, con una mezcla de resignación y dolor.

Mariel no tiene ningún papel que lo confirme. Pero está absolutamente convencida de que lo que sufren ella y su hijo de seis años y lo que padecieron cuando eran chicos los gemelos, está relacionado con el estado ambiental del arroyo El Gato, con el que convive prácticamente desde que nació.

“Viví toda mi vida en 515 bis entre 4 bis y 5 bis, a menos de cien metros del arroyo. Y jamás vi lo que se está viendo ahora”, dice. Mariel hace referencia a la aparición masiva de patologías de iguales características entre los chicos de esa zona de Ringuelet, donde el arroyo es una presencia ineludible.

Asma, bronquiolitis, manchas y escoriaciones en la piel, parásitos y gastroenteritis son algunos problemas que afectan a un altísimo porcentaje de la población infantil de Ringuelet que está en contacto con el agua y las emanaciones del Gato. Los casos se repiten en forma abrumadora. “Sólo en mi cuadra hay cuatro familias con chicos que tienen exactamente los mismos problemas. Es difícil que sea casualidad, ¿no?”, pregunta Mariel.

La aparición de una enorme cantidad de chicos con problemas disparó la reacción de los vecinos de la zona. Se agruparon, formaron una ONG (“Por los chicos de Ringuelet”) y decidieron presentarse como particulares damnificados en la causa que investiga la Fiscalía de Delitos Complejos sobre la contaminación del arroyo. Lo hicieron con el patrocinio de los dos abogados que presentaron la denuncia que dio origen a la investigación judicial, Fernando Monticelli y Diego Lacki.

Para los vecinos, el objetivo ahora es poder comprobar que todo lo que les sucede a chicos y grandes está vinculado con el elevadísimo nivel de contaminación de las aguas del arroyo, dejado en evidencia por cada vez más análisis científicos.

Pero, además, esperan que la causa logre que el arroyo vuelva a ser lo que muchos de ellos llegaron a conocer años atrás, “un lugar limpio, en donde hasta se podían pescar mojarritas en verano”, recuerda Mariel.

(Más, acá)

Hipótesis contra fáctica

Si no tuviese que despertarme mañana a las seis para ir a un seminario en Pilar, esta noche me podría una camisa primaveral, me iría a escuchar a El Mató a un Policía Motorizado en el Ayuntamiento y volvería a mi casa haciendo gambetas a esa hora en que las viejas salen a baldear la vereda.

En fin…

Pauta

El portal de Jorge Lanata reproduce en su sección “Puterío” un suelto que da cuenta de un “asado santacruceño en La Plata” a propósito de la inauguración de la casa de estudiantes de esa provincia, con la presencia del gobernador Daniel Peralta que -asegura el cronista- “sigue subiendo escalones en el universo pingüino”.

La noticia cierra con este dato: “Aunque Peralta fue bancario, sindicalista y jamás estudió en La Plata, el intendente Julio Alak no dejó pasar la oportunidad para hacer campaña: aprovechó al gobernador sureño y lo nombró ciudadano ilustre”.

Un poco más abajo, el banner de publicidad  de la Municipalidad de La Plata y de su campaña “Ciudad Limpia” adorna la pantalla.

Indie platense

El rock indie platense es mucho más que su exponente más brillante, poderoso y difundido: El mató a un policía motorizado.

Si quieren pruebas, todos los miércoles de septiembre van a tener el ciclo dedicado a los artistas del sello platense LAPTRA que organiza unaRadio. La cosa es a las 19 horas en Plasma, Piedras 1856 de capital. La entrada cuesta la inexistente suma de $2. 

Para los que no puedan tomarse el Plaza o el Costera, los recitales van a ser transmitidos online por unaRadio (ahora mismo, mientras tipeo estoy escuchando los perturabadores sonidos del Niño Elefante).

Si quieren ver el cronograma completo y más información, pueden entrar acá.

Pasa en las películas, pasa en la vida

El “Rob” más cercano es el gordo de la casa de discos del fonde la galería de 8 entre 49 y 50